Un punto más o menos no cambia el análisis: San Martín jugó mal, en lo individual y en lo colectivo. Es un equipo inofensivo (¡hizo cuatro goles en nueve fechas!), inestable y preocupantemente previsible. No tiene chispa de mitad de cancha en adelante, ataca más por inercia que por convicción, y la consecuencia son actuaciones como la de anoche. Fue 0 a 0 gracias a Marcos Gutiérrez, investido de un aura de heroicidad gracias a la intervención con la que sueña todo arquero: atajó un penal en el último minuto.
Los rivales saben de memoria cómo juega San Martín y obran en consecuencia. Destinan un cancerbero para el enganche de turno y taponan las subidas de los carrileros. Maniatado, al equipo sólo le quedan los centros y las pelotas paradas. Pobre, muy pobre.
A los hinchas deberían devolverles parte de lo que pagan cuando los espectáculos son tan deplorables como el ofrecido ayer en el primer tiempo. Pelotazos, pases a cualquier parte, torpezas. Cero ideas, cero intenciones. Un penal cometido a Vega que Furchi no cobró fue la única aproximación seria de San Martín. La única en 45 minutos. ¿Y Chacarita? Jugó tan mal como San Martín, y para colmo se quedó con un hombre menos a los 44' porque Martínez soltó una palabrota y lo echaron.
El complemento, 11 contra 10, fue una interminable arremetida voluntarista de San Martín. Al "funebrero" el cero le venía de perlas, y aún así estuvo a punto de golpear con un cabezazo de Espíndola. Voló "Anguila" y evitó el gol.
Casado enhebró la mejor acción desde que juega en San Martín: gambeteó, quebró la cintura y disparó al ángulo. Tauber sacó al córner. Y sobre el pucho disparó el goleador del "santo" (¡Saavedra!) y otra vez apareció el arquero.
Fue apenas una ráfaga furiosa del anfitrión. La ventolera se calmó velozmente y regresó la abulia, marca registrada de San Martín desde hace ya demasiados partidos. Y para embarrar más la noche, Vera cruzó a Fontana en el área y el triunfo le quedó servido en bandeja a Chacarita. Suerte que Gutiérrez se iluminó contra Sánchez y rechazó el penal. ¿Y ahora Roldán? ¿Cómo se arregla esto?
1 Muy poco para elogiar
Saavedra probó una y otra vez al arco, esta vez sin suerte. Está en su derecho, suele ser el que más acierta. Bien por Pereira, sólido en la marca y simple para tocar.
2 Preocupaciones al por mayor
Las falencias ofensivas de San Martín no constituyen una simple sequía o una racha adversa producto de la mala suerte. El equipo no sabe atacar. Salta a la vista.
3 Figuras que no aparecen
Casado, Córdoba, Noir, "Trapito" Vega... Son las apuestas de San Martín, refuerzos que no están rindiendo. Tampoco lo hacen Herrera y "El Ratón".